AUSCHWITZ, CASI AUSENTE EN LA PRENSA LOCAL

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 “Si Dios existe, él deberá rogarme que lo perdone”.
Graffiti en una barraca de Auschwitz

Las conmemoraciones por la liberación del mayor campo de concentración de la Segunda Guerra Mundial merecieron poca repercusión en la prensa local, si bien, como ya publicara este medio, enero es cuando casi todos se toman vacaciones. No obstante, los más antiguos diarios locales tampoco publicaron recordatorios, tal el caso del semanario La Palabra, o El Sol, que se limitó a la información oficial sobre el viaje del presidente Alberto Fernández.

Como este CIB busca especializarse en la difusión localista y las coberturas de otros colegas (por eso tiene una solapa donde sube todos periódicos de la ciudad), el 27 de enero se rescató del archivo una portada de La Misión, de Ranelagh, que recordaba a una vecina cuya familia había sido recluida en campos de concentración, pero de los soviéticos, los «liberadores» de Auschwitz. Es probable que el autor, Julio Ortega, la haya escrito tanto en base a su ideología nacionalista (que lo llevó de alzar cuadros de Juan Manuel de Rosas a acercarse al proyecto político de Mohamed Seineldín) como a su catolicismo (que inspiró los nombres de sus hijos Jesús y David).

Otros periodistas del departamento quilmeño, como Roberto Carrigall, han consultado a sus oyentes sobre su parecer respecto al cuento del “Plan Andinia”; o Jorge Módica, de Plátanos, considera que hay mucha propaganda pro judía. Como ellos, varios prefieren tratar el Holocausto desde el presente, con énfasis en la injusta represión a los palestinos. No es algo privativo de la prensa local; en disímiles países se construyen relatos tendientes a ampliar el abanico de Las víctimas olvidadas de la Segunda Guerra Mundial, como tituló el escritor Jack Fuchs, sobreviviente de Auschwitz, para referirse a gitanos, homosexuales, disidentes políticos y otros que alcanzan la friolera de cien mil víctimas.

Los judíos fueron diez veces más.

No al negacionismo

La reproducción de los discursos que relativizan la victimización de los judíos, o su cantidad (como pasa con el genocidio argentino) puede contribuir a realzar el negacionismo. Nada de lo que haga Israel ni el sionismo puede ser usado para minimizar lo que han sufrido quienes practicaban el judaísmo. Mezclar esos conceptos equivaldría a equiparar argentino, peronista y católico como si fueran lo mismo.

Y ya que bajamos el concepto a nuestro país, vale recordar que éste fue el territorio con más seguidores nazis, capaces de llenar un acto en el Luna Park. ¿Cuántos asistentes habrán sido de Berazategui? No hay modo de saberlo, aunque sí es posible rastrear los antecedentes locales de aquella simpatía como de un constante antisemitismo.

Antecedentes locales

Los simpatizantes del Nacional-Socialismo se definieron siempre como nacionalistas; esto es, ponderaban el interés nacional por sobre el de las dos súperpotencias triunfantes en la 2GM. En su mirada, Hitler había sido un valiente al enfrentarse a ambos explotadores. Ese discurso entroncaba con el del peronismo que planteaba la tercera posición: ni yanquis ni marxistas.

Uno de ellos, Guillermo Patricio Kelly, de Avellaneda, integrante de la Alianza Libertadora Nacionalista fue el probable tiroteador (según un libro de Isidoro Gilbert) de Jorge Calvo y Angel Pedro Zelli, asesinados en el local Comunista de Quilmes el 4 de agosto de 1950, como recuerda un mural alusivo en la Av. Mitre sobre el cementerio de Ezpeleta:

Pintada de la Brigada Muralista Héctor Pérez.

Ese episodio, más otros contribuyeron a que el antiperonismo se impusiera en 1955 y enviara a JD Perón al exilio.

En la década del ’60, luego de que Adolf Eichmann fuera secuestrado en Argentina para ser juzgado en Israel, fue asesinada en Llavallol la adolescente judía Norma Penjerek, crimen que trajo hasta F. Varela una falsa acusación contra Pedro Vecchio (concejal electo por el peronismo de Unión Vecinal).

La zapatería de Vecchio en Varela. Archivo La Guillotina.

[Un digresión: La cobertura que quintuplicó las ventas del diario Crónica estuvo a cargo de Ricardo Gangeme, quien años después habría de montar en Trelew un diario en el que trabajó la periodista de Berazategui Zulma Díaz. Gangeme fue asesinado en 1999.]

Cuando Perón regresó, asumió la Presidencia el 12 de octubre de 1973. Dos días después, la Sociedad Israelita de Quilmes donde funcionaba una escuela Hertz, fue baleada con calibre policial. No sería el único atentado antisemita en el sudeste del GBA por entonces.

Ex sede de la Sociedad Israelita de Quilmes en la calle Moreno.

También hubo antisemitismo en la tortura y muerte del obrero Juan Lachowsky, secuestrado en Peugeot hacia abril de 1972, al igual que otras víctimas del Proceso iniciado en 1976, como Angel Iula, Natalia Karpuk, Héctor Klosowski, a quien sumaron más descendientes de los barcos: Esteban Iwaniw; Lucía Swica… de entre casi un centenar de desaparecidos.

Ex comisario Madrid y su prisión domiciliaria.

Personeros de aquella dictadura se reciclaron en democracia, como el comisario José Félix Madrid, de la patota Brigada Güemes, procesado por piratería del asfalto y narcotráfico, vinculado al tiroteo contra Pino Solanas y exonerado de su relación con los profanadores del cementerio judío de Av. 14 y 111, en Berazategui, hacia abril de 1991, cuando destruyeron 111 tumbas en recuerdo al 111º natalicio de Adolf Hitler.

Del archivo Di Chiara (1991).

Por aquella profanación fue detenido e imputado Luis Kesseler (ex «servicio» del Ejército), con un abultado prontuario de robos, en cuya casa escondía picanas, un proyectil anti-tanque y literatura antisemita. Aún así, fue contratado por la Policía para investigar el caso AMIA.

Aquel atentado de 1994 enredó en tramas e internas a policías como Juan José Ribelli (quien trabajara en Quilmes y tenía propiedades en Berazategui); pero en el juicio de 2017 un fiscal denunció lo que Natalio Nisman había callado: la acusación contra esos uniformados buscó desviar la investigación; fue comprada por el Servicio de Inteligencia del Estado (SIDE) con pagos que se iniciaron el 5 de julio de 1996 en una sucursal del Banco Quilmes.

Lo que luego de ese año se conoció como la Maldita Policía (el jefe, Pedro Klodczyc guardaba su avioneta en el AeroClub Berazategui) aumentó su escalada contra el poder civil que buscó ponerle freno luego del crimen de José Luis Cabezas (1997). Según me contó el periodista Ricardo Ragendorfer (coautor de la nota Maldita Policía), varios ‘capos’ se reunieron en F. Varela para planear un atentado contra una anciana de 90 años: Emilie Schindler.

La mujer de Oskar, había saltado a la fama en 1993 con la película de Steven Spielberg, La Lista de Schindler. Y ahora vivía acá cerca, en una casita de San Vicente, con sus mascotas; lejos de la fortuna que perdiera tras rescatar del holocausto a un millar de judíos.

Al respecto, desde España, se publicó:

Un atentado contra la viuda de Schindler estaría en sintonía con las profanaciones ocurridas en los cementerios judíos, y las amenazas contra el de Berazategui, donde se ha doblado la vigilancia. Horacio Carrondi, de los servicios de espionaje de La Bonaerense, habría sido contratado para profanar tumbas en Berazategui. En 1991 fue detenido por lo mismo.

Diario El País, 10 de febrero de 1998.

Hubiera sido fácil sumar cómplices en el sudeste del GBA donde se habían refugiado varios nazis. Un sobreviviente del Graf Spee hundido en el río de la Plata, vivía en el Parque Pereyra a su muerte en 1996, como publiqué entonces en el periódico de Alberto Sabini, Decisión. Dos años antes, otro nazi era castrado en Bernal, tema que seguí con el noticiero de CableVideo Berazategui cuyos VHS están en el Encuentro por la Memoria de esta ciudad, donde también se guardan documentos originales de otro nazi que vivió en 5 y 150 o la primicia mundial de la revista Gente, donde escribí en 1997-98, cuando Rodolfo Estequín me adelantara: Un ex soldado del ejército fascista tomó fotos en campos de concentración y, a su muerte, la familia en Berazategui quería difundirlas.

Una historia, aún no contada, es la de los participantes de otros ejércitos, desde el que un soldado que ayudó a la liberación se enamoró de una víctima a quien trajo a Berazategui, lo que ameritaba una novela que ya está en borradores del vecino Ruben Majhen.

El soldado Kasimiro Lippert nacido en Varsovia (1920) peleó en la 2GM. Desde Austria, llegó a la Argentina en 1949 como prueba este certificado de Migraciones. Murió a los 98 años en la casa de calle 22 y 140. Gentileza: Ruben Majhen, entrevistado por Jesús Ortega.

En tanto, según ElDiarioSur, Emilie de Schindler criaba animales –trasladaba desde la quinta de Juan D. Perón, en un carro, el pasto para alimentarlos– en pos de afrontar las deudas que el ya no tan generoso Oskar le había dejado luego de humillarla con una vida disipada, junto a amantes que llevaba a su casa, y de abandonarla por irse tras una de ellas. Emilie debió vender la quinta y pasar a una modesta casa en San Martín al 300 donde vivió hasta poco antes de su muerte (2001).

En esta centuria

El antijudaísmo continuó. Hacia 2010, un skinheads de Quilmes y otro fueron condenados a trabajar en el Museo del Holocausto y en un comedor comunitario por haber pintado esvásticas frente a una sinagogoa en CABA.
El 26 de noviembre de 2017 se hallaron destrozos en muchas lápidas del cementerio judío de Berazategui.

Aunque tampoco el judaísmo cejó en su legítima supervivencia que, en el sudeste del GBA, se remonta a más de 100 años cuando, en Avellaneda, los judíos erigieron la sinagoga Anshei Polin, que desde 1954 pasó a funcionar en Florencio Varela 151 (Mitre al 1700). Si bien desde el 2003 estuvo a punto de cerrar, continuó a cargo del rabino David Knapheis. Ese año, también la Sociedad Israelita de Quilmes (SIQ) comenzó un proceso de refundación que posibilitó, hacia 2006 la mudanza a una sede en Paz 418, donde comparten actividades culturales 130 familias dispersas desde Bernal a Berazategui.

Estos nuevos bríos se extendieron a las relaciones políticas que no siempre son compartidas por toda la comunidad. Hacia abril y mayo de 2019, dirigentes del municipio quilmeño como Luis Andrade, director general de Relaciones Gremiales, y Juan Bernasconi, presidente del Concejo Deliberante, participaron en reuniones de la Organización Sionista Argentina (OSA) con «líderes de opinión» para reflexionar sobre «el crecimiento mundial del antisionismo y el antisemitismo«, como si fueran lo mismo.

Este CIB se comunicó con el periódico Comunidades, vocero sionista, para pedir información acerca de sobrevivientes de Auschwitz en nuestra ciudad. Si bien no pudieron precisar ninguna relación, enviaron este link con información global.

El rol de los medios

La semana pasada, este CIB se refirió a Nelson Castro como el único periodista argentino en Auschwitz este año. Esa noche, el canal estatal Encuentro dedicó varias horas a recordar el Holocausto, con documentales como el de Sara Rus, quien sobrevivió a Auschwitz y es madre de un desaparecido en Argentina; o el impactante Shoa: Las Almas Olvidadas de la Historia, que fue retitado de las redes en otros países y sólo puede verse un avance aquí.

En ese documental de Véronique Lagoarde-Ségot, se rescatan las filmaciones que Joseph Stalin mandó hacer para exaltar el poder ruso, sin imaginar que filmarían también el exterminio. Aquellas imágenes fueron censuradas hace 75 años al editarse con la intención de construir un relato que «borró la identidad judía de las víctimas«.

Desde estas humildes líneas en Berazategui, no quisimos incurrir en lo mismo.

La enorme extensión de las barracas de Birkenau, uno de los tres complejos de Auschwitz, sólo es apreciable desde una visión aérea.
Allí, la explotación de personas benefició a empresas como Bayer, que supo tener una planta en Berazategui.

Nota

Actualización

En el día de la mujer, El Progreso reflotó una nota de Ambito Financiero (2014) que recuerda a la quilmeña que peleó contra los nazis.

16 Respuestas a “AUSCHWITZ, CASI AUSENTE EN LA PRENSA LOCAL”

  1. Estuvo muy mal, horrible, pero los judíos (mal llamados semitas, porque no son el único pueblo con ésta condición) a través de la historia fueron asesinando personas en nombre de «Dios», actualmente lo siguen haciendo con los palestinos, mezclan muchas cosas para confundir al mundo, no estoy justificando las muertes, ya que los nazis hicieron algo horrible, pero ellos también lo hicieron.

  2. Ahora escribí otra respuesta que te copio:
    Ésta nota es muy interesante ya que complejiza historiza y contextualiza el Holocausto. Para quienes insisten en dejar de revisar el pasado, aquí se explica cómo los procesos históricos se espirakan y articulan a través de los tiempos y de las distancias geográficas. Del negacionismo del Holocausto al de nuestres 30000 desaparecidos. El nacionalismo en nuestro país, los atentados a la Embajada de Israel y Amia.

  3. Alberto Guillotina Moya, ésta sí es una nota bien interesante, en especial por la articulación temporal y espacial, el negacionismo atraviesa los tiempos, del holocausto hasta nuestres 30000. El nazionalismo en nuestro país, hasta los atentados a la embajada de Israel y Amia. Me encantó y te felicito, excelente nota.

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