EL GAUCHO DE NOGOYA EN EL RECUERDO DE JORGE LEAL

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Edición de hoy en que se publicó esta nota.

(Por Alberto Moya, en el periódico El Yunque de hoy)

El director del multimedio Cristal fue el periodista más cercano al folclorista Orlando Agustine. En diálogo con CIB respondió algunas consultas acerca del paso del Gaucho por su emisora, donde hizo programas y en la que diera su última entrevista.

En la primera mitad de la década del 90, El Gaucho de Nogoyá inició una cruzada a caballo hacia Entre Ríos. Partieron rumbo a la localidad de Laurencena, entre Betbeder y Punta del Monte, a 300 km de Berazategui.

Iba acompañado por media docena de jinetes entre los que estaba su mejor amigo, Víctor Salas; más Angel Uriona, de Quilmes; con otro hombre de Hudson -ya fallecido- además del chofer de un camión que llevaba animales para canjear a mitad de camino durante el viaje que les insumiría una semana. Su objetivo era entronizar a la Virgen del Carmen en su pueblo.

Viajar largos tramos a caballo puede parecerse a una odisea.

A la altura de Zárate, durante una jornada de mucho calor, una de las yeguas entró en pánico y se inmovilizó. Salas, el más sabedor, creyó entender que le había dado un pico de presión:

¡Hay que cortarle el labio! —adelantó.

Un chorro de sangre brotó de la boca del animal. Entonces, la yegua se relajó y pudo continuar.

En otro tramo, ya ante el que río entraba a las isletas, el caballo de Orlando resbaló a la vera del camino hacia la orilla, se metió en una zanja profunda. Para rescatarla, debieron apurarse a sujetar sogas a los árboles; un gaucho se trepó y tironeaba; uno más, del otro lado. Así, más la fuerza del vehículo, tirando poco a poco, la sacaron.

Leal, junto a su esposa Liliana Bolaño, habían ido en un Sierra celeste, desde el que cada mañana transmitían con un antiguo celular Movicom, tipo ladrillo. Enviaban mensajes por la 98.1 para que los familiares en Berazategui supieran dónde estaban.

Cuando por fin, llegaron a Laurecena, Orlando fue recibido por quien había sido su maestra. Luego del emocionante reencuentro, en honor a ella, compuso una chamarrita.

En el campo de la mamá, habían hecho vaquillonas con cuero, asadas por Juan Carlos Pereyra, el de la casa alpina de 21 y 143. A la noche, llegó un colectivo con más gente desde Berazategui. Jorge y Liliana, cenaron junto a Raúl Roldán y su mujer (la que hasta hace poco trabajó en la Municipalidad). Cuando empezó a caer rocío, Roldán le ofreció a la dueña de la radio un poncho encerado, mientras oían a todos los cantores que habían ido a acompañar a su líder desde la Casa del Arte, antes de que la institución se desdibujara.

El periplo incluyó una recepción en la cabecera de Nogoyá, donde fueron recibidos por otro Mussi: el intendente Américo Adel (PJ) y una gran fiesta para él y sus jinetes, patrocinada por los concejales que le organizaron un desfile para que pasaran con su virgen del Carmen hasta su entronización final.

Ex intendente Mussi, de Nogoyá.

Regresaron con la satisfacción de la promesa cumplida y de una experiencia muy linda. Ni el artista ni el periodista olvidarían aquella proeza.

Fue en esa emisora que lo había acompañado día a día, donde Orlando Agustine daría su última entrevista.

Después de su tercer accidente cerebro vascular (acv), llevado por su hija Laura, se sentó en el estudio de FM Cristal. Allí había tenido su programa, de música entrerriana, los viernes, durante un par de horas antes de ir a Cablevisión.

El 7 de diciembre de 2018, durante 45 minutos, fue recibiendo el saludo de sus entrañables. Con uno de ellos, Osvaldo Chamorro, intentó recordar el recital a beneficio de Cáritas que diera en Plátanos.

Festival a beneficio de Cáritas, en Plátanos.

Ya no recordaba sus canciones, pero la emisora guardaba cada disco que Orlando siempre presentó en la radio y dejaba para su difusión. «Me tomo unos mates y me voy pa’ Nogoyá«, repetía un estribillo que el periodista le remarcaba en un gesto tierno mientras el artista lo sentía rebotar en su memoria ya frágil.

Así transcurrió la despedida, hasta que en un momento tuvo la lucidez de decir «me voy».
Hoy, en una de las pocas grabaciones que hay de esa emisora, aquello resuena profético.

“Me voy”.

Orlando pidió que sus cenizas descansasen junto a aquella Virgen del Carmen, en el campo de sus abuelos. Sobre sus cenizas, a su pedido, plantarán un árbol. Su hijo Edgardo eligió un roble blanco, “por fuerte y exótico”.

10 Respuestas a “EL GAUCHO DE NOGOYA EN EL RECUERDO DE JORGE LEAL”

  1. Mi papá disfrutó muchísimo esa última entrevista. Les agradezco en nombre de la familia este recuerdo. Nos toca seguir la vida sin él pero su alegría nos acompaña

  2. Orlando Agustine Un gran artista,una gran persona, con la que he convivido momentos unicos e inolvidables bajo mi condicion de ser uno de sus musicos . Llego a su gente con un lenguaje simple, pero certero ,transmitiendo en su canto ,el reflejo de las vivencias de la gente de su Entre Rios natal,especialmente la que radica en el campo ,dando a conocser sus costumbres y decires..Hasta Siempre Gaucho de Nogoya.

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