MURIO EL JUEZ VENDOLA

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Era reacio a favorecer a los imputados o a las consideraciones de las defensas. Fue el único juez penal en Berazategui, cargo al que renunció en marzo debido a lo avanzado de su cáncer. Tenía 68 años.

Para resumir una semblanza de su vida, este CIB consultó a una docena de fuentes del Derecho. Algunos lo recuerdan como un mussista muy permeable a los pedidos del poder político.

Un abogado recuerda que, en una reunión informal, el camarista jubilado Dr. Falcón lo definió como «un juez de mano dura».

El mismo se refirió al tema:

Los jueces no son ni deben ser garantistas ni rigurosos, sino justos, pues son quienes tienen a su cargo el deber de interpretar las normas coercitivas y su aplicación. La ley dispone los supuestos en que procede tanto la eximición de prisión como la excarcelación. El Juez se somete a sus designios.

Véndola, entrevista (op. cit.)

De hecho, usaba él término «Justicia» de manera indistinta, tanto para referirse al ideal como al Poder Judicial, como consta en esta entrevista en la que le consultaron sobre porqué eligió la profesión:

… porque durante muchos años estuve ligado por trabajo al Derecho (…) El día que me gradué sentí que empezaba una vida llena de emociones y futuro. Estoy seguro que el Derecho, junto a otros factores humanos y ciencias, es el camino adecuado para arribar a la Justicia.

Entrevista con Agustín Raffaelli (2014)

Por entonces, contó que se capacitó en Derecho Penal a través de cursos y de concursos en el Consejo de la Magistratura, más allá de la lectura periódica de textos como de jurisprudencia. Hizo un posgrado en Escribanía.

Tres abogados que lidiaron con él en su Tribunal, lo recuerdan «flojito» en su formación; que «abusó de las prisiones preventivas«, o que «fue un duro, nada garantista; era un policía«.

Quienes, en cambio, lo conocieron desde la década del ’90, cuando era Auxiliar Letrado del Juzgado Criminal Correccional 1 de Quilmes, lo veían en la Guardería de Tribunales como buen padre de dos criaturas.

Fue nombrado a cargo del Juzgado de Garantías 4 por decreto 2831 del 25 de octubre de 2006.

En los medios porteños

Hacia 2009, fue título del diario Página/12 que lo definió como «Un juez más rápido que el Senado», por su premura por desalojar Febatex, una fábrica tomada en Quilmes que iba a ser expropiada por ley.

No fue el único caso mediático en que le tocó actuar. Hacia 2012, dictó la prisión preventiva para la universitaria Tamara Blanco, su novio Emmanuel García y otros imputados de «La banda de la Cheta». (Clarín)

Acusó por «homicidio agravado por el vínculo» a la madre y el padrastro de Prisila Leguiza, la niña de 7 años asesinada en Plátanos. (Radio Continental) Ver Anuario La Guillotina 2014 páginas 6 y 7.

Para 2018, apareció en los medios contra una banda de narcos (Crónica).

En el mismo año, debió decidir sobre una prisión preventiva para Soledad M., detenida tras haber confesado que ahorcó a su marido para que no abusara de su hija (diario Perfil). En ese caso, la mujer fue a su casa luego de que Véndola considerada “abstracta” la prisión preventiva pedida por el fiscal.

La mirada local

Un penalista aportó otras anécdotas:

Una vez le recriminé que no le tomara declaración a mi defendido cuando eran las tres de la tarde. Mi cliente llevaba sin comer desde las 5 de la mañana. Me contestó que estaban trabajando desde las 7 y que él tampoco había comido. Le miré la enorme panza y le respondí que a lo mejor él estaba a dieta voluntaria, pero no así los detenidos. ¡Me quería comer a mí!

José Luis Casariego

Como en todos los casos de fallecidos, los recuerdos se ablandan ante lo inexorable. Un ex comisario le dijo a este CIB:

Era un muy buen amigo, siempre dispuesto a ayudar. Una persona que vino desde abajo y llegó a lo máximo.

Oscar Olasagarre

Véndola tendía a inclinarse a favor de la actuado por la Policía en la instrucción; aún con situaciones de arbitrariedad, pero casi siempre era avalado por la Cámara.

No obstante, el candidato a concejal (por Juntos) Dante Morini recordó su actuación como abogado de la familia de una pareja de ancianos atropellados por un policía en la colectora de Hudson. No tuvo nada que recriminarle al juez, en ese caso de gran repercusión televisiva:

SOLO 4 AÑOS A QUIEN ATROPELLO Y HUYO – Centro Informativo Berazategui

En otra situación, un abogado y un fiscal discutían muy fuerte durante una audiencia que estaba siendo grabada. El juez le pidió a la secretaria que pusiera pausa y entonces (según rememora el abogado) les espetó:

Miren, señores, voy a retirarme. Si quieren seguir peleando, lo hacen entre ustedes. Es más, si quieren cagarse a trompadas, problema suyo. Pero cuando retome la audiencia, me dejan de jorobar la paciencia.

Véndola se levantó de la sesión y se fue.

Otra es la semblanza de quienes se contaron entre sus amistades:

«Era un hombre sencillo, super educado, ubicado, buena persona, con una sonrisa para quien se lo cruzara, jamás el cargo de Juez de Garantías se le subió a la cabeza, siguió siendo el mismo»

Aldana Medina

Distinto es el recuerdo de un abogado que había quedado muy enojado con el juez, acudió a un camarista para rezongarle, hasta que el magistrado lo detuvo con una frase que lo demudó:

—¡No puede usted hablar así del mejor juez de Berazategui!

El abogado tragó saliva, hasta que se recompuso, para cuando su interlocutor miraba a la secretaria y le lanzaba una pregunta casi retórica:

—¿Cuántos jueces tiene Berazategui?

—Uno respondió ella.

—¿Ve lo que le digo?

En efecto, fue el único desde que el Juzgado 4 de la jurisdicción Departamental quilmeña fue traslado a Berazategui según la Resolución 2, en mayo de 2010, por la Suprema Corte bonaerense.

La sede de su Juzgado en 150 y 18

Otro penalista consultado por este CIB, destacó:

Nunca tuve inconveniente con él. Lo consideraba un buen juez, equilibrado en sus fallos. Ni garantista ni muy severo. Otorgaba las libertades cuando correspondían o las rechazaba fundadamente. Buen concepto tenía, además, muy respetuoso y accesible. Rodeado de buenos empleados. Tuve siempre un trato cordial y ningún encontronazo ni nada fuera de los común. Y eso, creo, habla bien de él.

Ariel D’Alessandro

La familia judicial

En el Poder Judicial también trabajan su hija y su esposa. Para el cumpleaños de su mujer, hacia marzo, Véndola ya no iba a estar trabajando en el Juzgado. Presentó su renuncia con fines jubilatorios, la que fue aceptada por el gobernador el 16 de abril mediante decreto 191/2021.

Tras algunos problemas coronarios, sumados a su cáncer, su estado estaba muy decaído.

María Leal Fabiola, su compañera y amor de toda la vida, cuidaba de él como a un bebé.

Aldana Medina

Por último, este CIB consultó también al titular de la Fiscalía 1 de la ciudad:

Recién llego del velatorio. Qué tristeza. Damián era un tipo sencillo y de gran temple y corazón. Incansable laburador y con mucho compromiso.

Daniel Ichazo, Fiscal

Coberturas

A las cinco de la tarde, Perspectiva Sur publicó una foto gris y un párrafo:

Gran pesar hay en el Departamento Judicial de Quilmes por el fallecimiento de Damián Véndola, magistrado del Juzgado de Garantías Nº 4 de Berazategui. De larga trayectoria en la Justicia, desarrolló su carrera desde los años 90 en el ámbito local con gran reconocimiento de sus pares.

Hacia la noche, avisados por este CIB, La Misión reprodujo la foto de P.Sur y agregó el testimonio de un ex Juez de Paz en el Registro Civil.

Al día siguiente, el sitio especializado Data Judicial reprodujo el comunicado del Colegio de Abogados.

El viernes siguiente, el semanario La Palabra resumió en contratapa el comunicado de este CIB.


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