NUEVA AUTOPSIA A LA MUJER POLICIA

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Había fallecido tras un entrenamiento.

La repentina muerte de la oficial de policía Agustina Camila Casco (21 años) tras un entrenamiento policial en la Escuela Juan Vucetich despertó muchas dudas y obligó a los investigadores a realizar una nueva autopsia. El informe médico forense se conoció en las últimas horas y arrojó un dato esclarecedor: “mecanismo no violento”.

Casco falleció el 23 de noviembre, días después de salir de franco de la Escuela Juan Vucetich, en Berazategui, donde realizaba un curso de entrenamiento para ascender. De acuerdo al nuevo examen de autopsia, su deceso se produjo mediante un “mecanismo no violento” y el informe reveló “un paro cardiorrespiratorio no traumático”.

La necropsia fue realizada por personal del Cuerpo médico Forense de Lomas de Zamora, a pedido de la fiscal Paula Salevsky, a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 4 de Morón. Ahora deberán continuar otras pericias. Explicó el médico legista:

“A efectos de completar los resultados macroscópicos de la presente diligencia se solicita que se aporte la historia clínica completa de la víctima y protocolo quirúrgico. Anatomía patológica de lo extraído durante la intervención quirúrgica y los resultados de pericias complementarias del material extraído de la primera operación de autopsia previa”

Según la autopsia, la muerte de la policía fue a raíz de un “paro cardíaco no traumático por un shock hipovolémico por un quiste en el ovario que provocó hemorragia”, como señaló la primera autopsia, explicaron las fuentes.

Los voceros dijeron que se espera para los próximos días el resultado de la apertura del teléfono de Casco, para analizar los mensajes y comunicaciones que puedan ayudar a avanzar en la investigación de lo ocurrido previo a la muerte.

La nueva autopsia era para establecer si pudo haberse pasado por alto alguna lesión que la oficial haya sufrido durante el entrenamiento que llevaba adelante en la escuela Vucetich y que derivara en su muerte.

Otro punto era determinar si la víctima tenía algún problema de salud de vieja data que no informó a sus superiores de la escuela donde estaba realizando el curso bajo la modalidad internado.

La muerte de Casco, quien se desempeñaba en el Comando de Patrullas de Ituzaingó, se produjo el 24 de noviembre, cuando se hallaba en la Unidad de Terapia Intensiva de la Clínica Provincial de Merlo, adonde había sido internada el 19 de ese mes debido a una dolencia abdominal por la que había sido atendida en la guardia del Hospital Bicentenario de Ituzaingó.

Según declaró su madre, Claudia Pereyra, en el marco de la investigación, durante ese día su hija le comentó que en una práctica de esposamiento realizada en el curso la golpearon en la cintura y en el bajo vientre, por lo que estaba dolorida.

Nueva autopsia a la mujer policía que falleció tras un entrenamiento