Los boy scout del grupo Cumelén que se reúnen en Villa España invitaron al presidente del Círculo de la Prensa a hablarles el día internacional del periodista.
Alberto Moya les relató que un periodista es alguien que escribe y describe lo que está mal, con la expectativa de llamar la atención sobre lo que hay que mejorar. Así lo explicó a los niños:
¿Uds recuerdan el Cabildo? Dos semanas después de la revolución de mayo, Mariano Moreno creó el primer periódico local, por eso hay un día del periodista argentino, el 7 de junio. Cada país tiene su fecha. Sin embargo, hay otra conmemoración de orden mundial: el 8 de septiembre, que recordamos esta semana invitados por el Rotary Club, el día que se llevaron para siempre a Julius Fucik, de Checoslovaquia, quien se dedicó a contar lo malo que pasaba desde que su país fue invadido por los malos durante el peor momento de la humanidad en el siglo veinte: la segunda guerra mundial. Julio describía lo que pasaba, su resistencia fue pacífica: sólo con una pluma de escribir. Sus textos circulaban a escondidas. Cuando los malos lo descubrieron, lo encerraron más de un año mientras le hacían daño. Aún así, él no dejó de hacer lo correcto: decir la verdad. De manos de un guardia de su nacionalidad, recibía trozos de papel que usaba para redactar pequeños pasajes que enviaba desde su celda. Con eso se armó su libro Reportaje al pie de la horca. De allí quedó una de sus frases más poderosas, que dio la vuelta al mundo: «Hemos vivido para la alegría; por la alegría morimos. Que la tristeza jamás vaya unida a nuestro nombre». Ojalá esa mirada, que trascendió más allá del periodismo, sea también inspiradora para todos ustedes.