
Este miércoles se cumplieron 52 años de la muerte del tres veces presidente Juan Perón (a quien varios prefieren recordarlo como general). Hace días se cumplieron siete décadas de los fusilamientos de peronistas de la Resistencia por lo que acaba de juzgárse lo como un delito de lesa humanidad.
En Berazategui, como es costumbre, se reunieron políticos, sindicalistas y representantes institucionales a recordar a su líder en los bustos de la plaza junto a los Bomberos. De allí son estas fotos:

Este jueves 2, el homenaje institucional tendrá lugar en el Concejo Deliberante (de paso, quizás recuerden a Mariano Moreno, fundador del primer periódico argentino, por lo que se instauró el día del periodista, cosa que en la sesión previa se les pasó, salvo una mención de Andrés Nikitiuk).
Hay algo más que podrían hacer: Destacar a los resistentes de 1956, si bien cada 9 de junio los homenajean en el cementerio de Ezpeleta, justa labor de la Comisión Permanente que tuvo a JJ Mussi como presidente honorario hasta sus últimos días.

Ahora, el juicio por los asesinados en el basural de José León Suárez, da un giro a la historia en la que Berazategui tuvo un rol protagónico que merece acciones más decididas.
Fue en esta ciudad de donde surgió el primer contacto de Juan Carlos Livraga, «el fusilado que vive», con Rodolfo Walsh, el periodista que convertirá la historia en relato canónico desde su libro Operación masacre. Su intermediario fue el abogado Máximo von Kotsch, quien vivía frente a las vías entre 22 y 23, donde está la terminal del blanquito, en cuyos paredones bien podría ponerse una placa recordatoria.
Cerca de allí, en 24 y 148, vendía diarios la hija de Román Salas, un boliviano que habrá de morir a causa de la tortura a la que fueron sometidos aquellos peronistas. La hija era invitada con frecuencia a los actos de junio con el oficialismo local.
Hace 70 años, esta zona aun era parte de Quilmes, que sumó a militantes de uno y otro lado de Ezpeleta para integrar el Comando L113 que dirigiera Justo Rodríguez, que por eso mismo fue electo intendente en 1962 aunque no lo dejaron asumir (porque su Unión Popular enmascaraba apenas al peronismo).
Otros vecinos de Quilmes estuvieron entre los asesinados de 1956, como parte de la operación masacre de zona sur, que resumí hace cinco años en mi columna nacional:
Uno de los fusilados por la Policía, que en esa época respondía a la Regional Lanús, dejó esta carta para la posteridad:

Quizás, dentro de unas horas, cuando los peronistas -que ahora pueden expresarse- tomen la palabra en el HCD, quieran recordar a aquellos mártires locales, que bien merecen un homenaje extra y un juicio como el que acaba de condenar post mortem a sus perpetradores en tanto delincuentes de lesa humanidad.

Lecturas compartidas
La Opinión del Sur: A 70 años de los años de los asesinatos perpetrados por la dictadura cívico militar genocida por Mario Brion (hijo de uno de los asesinados en 1956 y declarante en el reciente juicio)
El ejemplo de otras provincias
