HOMENAJE A JORGE SIVORI

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Foto: FM Del Este

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Este jueves 11, Jorge Sívori cumple 73 años. Para el viernes 12 se prevé que el Concejo Deliberante dé vista al expediente 6952 entrado como proyecto de ordenanza para que declare de interés municipal al medio siglo que cumple como doctor en medicina.

HCD

Su vida

Jorge Néstor Sívori es hijo de padres nacidos y criados en Berazategui. Su papá trabajó en la Maltería de Hudson, a un par de cuadras de la casa donde pasó su infancia desde que nació en el Hospital de Quilmes el 11 de diciembre de 1952. Empezó la primaria en la cercana Escuela Juan J. Paso, «cuando todo era calle de tierra, en la vieja 763, se recorría la zona a caballo».

“De chico jugaba a la pelota, como todo pibe. También, junto a mi viejo, trabajaba en la quinta de mi tío en Villa España, plantando flores y hortalizas para vender. Nunca repetí ningún grado”.

Pasó al San Martín de Berazategui, “cuando era subvencionado, tenía una beca yo, cuando los patios eran de tierra, estamos hablando del año 60 y pico. Andábamos a caballo con Cuellas”, relató hace décadas.

Al término del secundario, con 18 años, ingresó a la Facultad de Medicina. Eran los tiempos de la penúltima dictadura, la Revolución Argentina post Cordobazo (1969) de Onganía-Levingston-Lanusse.

“Las materias las di en tiempo y forma, porque para nosotros… ¡Mi viejo era un laburante! Para mí, terminar la carrera era no ser una carga en mi casa, que lo único que podían darme era techo y comida. Empecé a trabajar de mozo para pagarme el viaje hasta La Plata en los viejos trenes de madera”.

“En la facultad, fui miembro del Centro de Estudiantes hasta que llegué a quinto año; milité fuerte en política”. En cuanto a estudios, se autocalifica como “cuatrero; siempre fui práctico, malo en matemáticas, por eso seguí Medicina, porque ahí no hay que contar, dos pulmones, dos riñones, dos ojos. No hay que andar con muchos problemas”.

“Trabajé en el Pabellón Damelio del Hospital San Martín, en la época en que JJ Mussi ocupó el puesto político de director (1973-76). Cuando cayó Isabelita, los que militamos en el trabajo social de la facultad tuvimos que salir corriendo. Allí empezó la persecución militar y yo ya estaba a punto de recibirme, me faltaba la última materia; pude darla, pero con ciertos resquemores porque te chupaban (secuestraban)”.

A los 23 años obtuvo el título de médico clínico generalista: “Nunca me especialicé más que en la clínica que es lo que me gusta. Tengo una hermana menor en Buenos Aires, que es obstetra”.

Mi primer consultorio comunitario tuve la suerte de poder instalarlo en una iglesia evangélica del barrio El Bustillo en julio de 1977. Vine de Luna de Miel y al segundo día me puse a trabajar en ese consultorio comunitario, atendíamos gratis a chicos y embarazadas. Atendíamos en una especie de hangar, entre el barro, por donde pasaba el puente que está al lado del Cementerio, hecho con los hierros de la empalizada de la estación.

En épocas de depresión económica, con poco laburo, ya sin la Maltería, el padre de Sívori entró a trabajar como chofer de colectivos.

Trabajó de colectivero como veinte años, hasta que se jubiló. Después, hasta los 80 años casi, venía a ayudarme en las campañas y las pintadas.

Hombre a caballo

Yo siempre admiré a un médico viejo acá en Berazategui que fue Federico Torres, que su casa, el consultorio, está al lado de la Clínica Tiscornia. Siempre fue un ideal de médico, con el jeep se metía en todos lados; por ahí le sacábamos al jeep con los caballos. Iba a todos lados y atendía en la calle, a veces, por un pollo. Por eso te digo, siempre me gustó hacerlo, no por candidaturas políticas, porque lo vengo haciendo desde el año ‘77 y en ese momento nada estaba más alejado de mí que ser candidato.

La política

En esta democracia, fue secretario de Salud municipal en reemplazo de Carlos Infanzón, que pasó a ocuparse de Gobierno. Hacia 1993, fue segundo en la lista de concejales detrás de Marta Rodríguez. En 1995, con el crecimiento del Frepaso, o en 1997 con el surgimiento de la Alianza, era visto como un peronista progre que podía despegar del oficialismo tradicional.

El distanciamiento fue dándose poco a poco. Ya con la últimas internas del siglo, el 9 de mayo de 1999, Sívori estaba tan afuera como Dugan Varas, Tito Geneiro y Mario Giacobbe.

Con Quique Kraft y Tito Geneiro

En ese 1999, la Alianza sumaba 50.411 votos; el Justicialismo para el Cambio 67.062. Otras boletas que capitalizaban las respectivas desilusiones o desconfianzas, se llevaban una décima parte: Acción Por La Republica 5.585 votos, mientras que la Unión de Centro Democrático 7.221.

Esos sellos alternativos sin anclaje local podrían servirle para postularse. Así lo hizo en 2001, con la Lista 65 del Partido Laborista con la que cosechó 7.168 votos. Nunca un candidato solo había logrado tanto por fuera del oficialismo.

En 2002, sumó el apoyo de Infanzón luego de que debiera abandonar la Intendencia.

En 2003, con una boleta cortada sólo para concejales, sin arrastre, trepaba a los 10.319 votos.

Con Giacobbe, la fórmula de 2005 y 2009

En 2005 fue convocado por Giacobbe para que lo secundara en la de Cristina Kirchner contra Chiche Duhalde. Por esas cosas de los padrinazgos partidarios, Sívori pasó de segundo a ser quinto nominado en el Frente para la Victoria. Entró. Incluso ganaron la elección, pero la lista de Luis Patti llevaba una espejo del mussismo que le permitió a la lista de Patricio Mussi sumar lo necesario imponerse por escaso margen:

Volante de Giacobbe-Sívori

Dos años después hizo ingresar al Deliberante a su hijo Alejandro, quien secundaba a Jorge Córdoba (UOM) en competencia contra Carlos Balor, Patricio M. y Lucía Vega.

Junto al gobernador Felipe Solá

En 2009, Giacobbe-Sívori repitieron la proeza desde el Partido Unión Celeste y Blanco.

2011

Después de ese periodo en que fue reelecto, afrontaron la elección de 2013 con el Frente Renovador de Sergio Massa, en la que secundó a Geneiro.

En su banca de 2013

Terminó su tercer mandato en 2017 pero dos años más tarde ya encabezaba la tira de Juntos por el Cambio, que le permitió ingresar tres ediles hasta 2023.

Con Amendolaggine, Vivas, Morini, Paterno y Vega (2021)

Los concejales que lo despidieron entonces, más los de la reciente elección de septiembre, tienen por estas horas la posibilidad de unirse para homenajear a un hombre fundamental de la democracia.


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