
A pesar del cambio de Intendente, siguen irrespetando los espacios comunes naturales. Ahora le ha tocado a los bañados, valles de inundaciones y bosques nativos que se encuentran entre la autopista y el Río de la Plata, desde el límite con Quilmes hasta la Planta de Pretratamiento de líquidos cloacales de AySA, territorio en el que por ordenanza 6552/24 intentaron crear el “Distrito Eco-urbano Berazategui Norte”, una extensión de la zona urbana, avanzando sobre otra parte de la planicie baja, que estudios realizados hace apenas algo más de dos años consideraron que debería ser zona natural protegida, ya que es de alto valor ambiental, considerada Reserva Ambiental Ribereña por el Código Urbanístico de Berazategui.
Un grupo de organizaciones ambientales ya habíamos denunciado ante las autoridades locales, el Ministerio de Ambiente y la Suprema Corte de Justicia de la Provincia, la creación de este emprendimiento que prevé la construcción de edificios de varios pisos, viviendas unifamiliares, centros comerciales, depósitos industriales y obras civiles o comerciales. En la causa judicial, el Municipio aseguró que no existían autorizaciones de obra en la zona.
La autoridad de aplicación (MdeA) dice no haber reconocido la validez de la ordenanza 6552.
A pesar de todo, hemos comprobado la presencia de una decena de máquinas pesadas que a gran velocidad realizan un descomunal movimiento de suelo, elevan el territorio; canalizan el arroyo y abren calles y lagunas artificiales. Destruyen el valle de inundación y construyen un nuevo barrio cerrado.
No hay cartel de obras y el Municipio no interviene, aunque esto ya no llama la atención.
Los grupos ambientales locales nos hemos presentado de nuevo ante el intendente municipal y la ministra de Ambiente provincial para que se informe sobre cualquier autorización o convalidación de obras y que, de no existir, tomen las medidas de fiscalización y/o sanción para evitar un daño en un área de alto valor ambiental.
Esperamos una rápida acción que pare el desastre, aunque como lo hemos repetido sólo creemos en una gran presión social sobre las autoridades y la Justicia para evitar estos atropellos.
EL FUTURO ES HOY. MAÑANA ES TARDE
