Murió tras una brutal pelea de tránsito en Ranelagh
El estudio forense al cuerpo del hombre que falleció en medio de una feroz discusión por un choque despejó una de las principales dudas del caso.

La muerte de Darío Andrés Lau (48) generó una profunda conmoción en Berazategui y el país. A una semana, se conoció el resultado de la autopsia, un dato clave para la causa judicial que investiga lo ocurrido en Agote y 366.
Según confirmó el periodista especializado en policiales Mauro Szeta, el informe forense determinó que la muerte del conductor fue traumática. Los especialistas descartaron que hubiera sufrido un infarto previo, una hipótesis que había comenzado a circular en las horas posteriores al hecho.
La conclusión de los médicos legistas resultó determinante: Lau falleció como consecuencia directa de los golpes. El dato impactó de lleno en sus familiares, que desde el primer momento reclamaron que se investigara el episodio como un homicidio.
El dato que marcó la autopsia
El estudio médico legal buscaba establecer con precisión qué había provocado el deceso del hombre de 48 años. La confirmación de que se trató de una muerte traumática fortaleció la acusación contra Agustín Elías Perrone Carozzo (25), quien continúa detenido bajo la carátula de homicidio simple, un delito que prevé penas de entre 8 y 25 años de prisión.
El informe descartó cualquier patología cardíaca aguda que pudiera haber desencadenado la muerte antes o al margen de la agresión. De esta manera, el resultado forense se convirtió en una pieza central del expediente que lleva adelante la UFIyJ 1 descentralizada de Berazategui.

La pelea que quedó registrada
La pelea mortal se desató en la tarde del jueves en Ranelagh, tras un choque entre el Corsa verde que conducía Lau y la motocicleta Honda CBX 250 de Perrone.
Según el parte policial, al arribar al lugar el personal del Comando de Patrullas encontró a Darío Andrés Lau tendido sobre la cinta asfáltica. A pocos metros fue identificado y detenido Perrone Carozzo. Una ambulancia del SAME constató el óbito en el lugar.
Varios testigos registraron la secuencia con sus celulares. Los videos, que se viralizaron en redes y portales, mostraron cómo el conductor cayó tras recibir dos golpes de puño. En las imágenes se escuchó al motociclista increparlo y acusarlo de haberlo encerrado y chocado a propósito. Uno de los golpes fue asestado cuando la víctima ya estaba en el suelo.
De acuerdo a los primeros testimonios, el conflicto se habría originado por una discusión vial. Tras descender del auto y agredir con un palo, el motociclista le habría aplicado los golpes que, según confirmó la autopsia, resultaron mortales.
Con el resultado forense ya incorporado a la causa, la investigación avanza con un elemento determinante para esclarecer responsabilidades. Mientras, la familia de Lau insistía en su pedido de justicia, aferrada a una certeza dolorosa: la autopsia confirmó que la muerte no fue producto de una casualidad médica, sino de una agresión que quedó registrada ante los ojos de todos.