
(Primicia CIB) Héctor Fabián Pineda, un obrero de 55 años con una familia a la que mantenía con su empleo en la cristalería Rigolleau, falleció en las últimas horas porque «un médico no hizo caso a sus problemas pulmonares», deslizaron fuentes gremiales.
Uno de sus compañeros relató:
Hace un mes y medio había pedido que lo cambiaran de sector porque sentía problemas pulmonares. Tuvo una recaída, fue internado, le deron alta pero con seis días de reposo. Sin embargo, el médico laboral le dijo que estaba bien para trabajar. En esa semana sufrió una nueva afección pulmonar. Después de una segunda internación, le colapsó un pulmón y quedó con el otro a mitad de rendimiento.
Hoy fue velado en Casa Cuellas.
El Sindicato del Vidrio, desde donde aún no hubo un comunicado, se preparaba a exigir el desplazamiento del médico de Planta. Con esa postura no hacen más que canalizar el ánimo que cunde entre el personal, algunos de cuyos compañeros se comunicaron con este medio:
«Son los únicos que publican todas las muertes que tenemos acá»
