
16 de septiembre de 1955, el mito del golpe incruento. Historia de una investigación.
Decíamos ayer…
El gobierno de la Nación le encargó al secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde encabezar una investigación de lo ocurrido. Así, el área de Investigaciones Históricas del Archivo Nacional de la Memoria inició un relevamiento sólido que le permitió acercarse al número de víctimas.
Se inauguraba un momento muy importante para los viejos de la Resistencia Peronista que desde hacía años venían militando lo que luego sería ley. Entre ellos:
Ester El Kadri (madre de Envar), Raymundo Heredia, Alejandro Tata Mouro, Hilda Callau, Nené Ferrari, viuda de Julio Guillermo El Tuli Ferrari, Trino Carretero, Manuel Gallardo (ex vecino de Berazategui y Quilmes), Pájaro Rearte, David Ramos (de Témperley), Amalia y Eva Rearte.
Se juntaban los miércoles en la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación y “gastaban suelas” ante los congresales peronistas, militando el proyecto de ley que, si no fuera por ellos, hubiera quedado en el fondo de algún cajón de apellidos notables, como los de Antonio Cafiero, Osvaldo Nemirosci, Miguel Ángel Pichetto y otros que se negaron a tratar el proyecto y que, si por ahí lograban hacerlo, con el tiempo perdía estado parlamentario y debía recomenzarse. Hasta que en 2009, la decisión política del presidente Néstor Kirchner de modificar la fecha de inicio de la reparación a junio de 1955 –hasta entonces, en las leyes 24.043 y 24.411, era noviembre de 1974–. Se iniciaba un proceso de reparación para las víctimas y sus familiares.
Aquel trabajo de investigación que arrojó 308 víctimas fatales durante los bombardeos a Plaza de Mayo, configuró el primer abordaje desde el Estado y ése es el valor de esta investigación que no tuvo, un equipo de “super” investigadores, pero sí un equipo que con los años fue modificando sus integrantes, a los que nunca se les dio el crédito por su trabajo, aunque con independencia del reconocimiento individual, lo que hace valioso este trabajo es que el Estado argentino se hizo cargo, no en términos retóricos, sino por la sanción, con el número 26.564, de una ley reparatoria.
Como continuidad de aquella investigación, siguió la indagación sobre los sucesos previos al golpe de Estado del 16 de septiembre de 1955 y sus consecuencias. Primero, se rastrearon actas de defunción en los libros de cementerios de la Provincia de Buenos Aires, cuyo acceso no fue tan difícil como en el resto del país, sumado a que la inesperada muerte de Luis Duhalde en 2012 sacó del escenario a ese equipo de trabajo. Las nuevas autoridades, priorizaron otras investigaciones y ésta quedó “freezada”.
Sin embargo, la voluntad de continuar surgió de los compañeros y compañeras del área. En el tiempo que nos permitía la gestión, continuamos, sabíamos que nuestra hipótesis podía ser probada: en los días que ocurrieron los hechos, hubo resistencia, hubo combates y hubo muertos.
Al cumplirse 60 años de aquel episodio, no llegamos a presentar la investigación que habíamos soñado como forma de reivindicación a todas las luchas sociales y en memoria de los caídos. Dos años después, en 2017, logramos señalizar uno de los lugares destruidos por los ataques rebeldes: “Barrio Campamento”, en Ensenada.
Nunca se había publicado UNA LISTA
con datos tan datos irrefutables
FELICITACIONES !!!!
158 muertos la caida de peron !!!!