Foto: Periodista Sabini y abogado Morini
Por este atropello, el Círculo Regional de Prensa ha sido convocado con vistas a presentarse ante el Poder Judicial.
(CIB) Desde el juzgado Civil y Comercial 9 de Quilmes le dieron diez días a Alberto Sabini para desarmar la antena de FM Del Este (en calle 138 casi 14, Berazategui), a pedido del empresario José Rossi. Esta es una pretensión que arrastra por años, y de lo que este CIB ha informado desde comienzos de la década.
A partir del día del periodista de 2019, Sabini había quedado amparado por una medida cautelar ampliada en mayo de 2021. Las apelaciones trajeron la causa hasta el reciente 8 de septiembre, día internacional del periodista, en que la jueza resolvió dejar sin efecto las cautelares e insistir con la orden de demolición.
El denunciante está preso
Quien demanda es José Rossi, un empresario que terminó tras las rejas tras haber sido vinculado a actividades delictuales. Ya en 2016, dos sobrinos lo acusaron de vaciarles la metalúrgica DEPOFER.
SEGUIRA PRESO EL EMPRESARIO ROSSI – Centro Informativo Berazategui
La causa en su contra incluyó allanamientos en varias provincias, hasta en Tierra del Fuego, y secuestros de material siderúrgico con desvíos hacia empresas creadas por él y su hijo. Ambos Rossi fueron encausados por defraudación a bancos, a un prestamista y por amenazas de muerte contra una jueza quilmeña.
Ya en esta década, los Rossi se vieron implicados en otro delito federal: el resonado robo de caños para gasoductos en el norte argentino, escondidos en depósitos de Quilmes y Berazategui.
Rossi padre se presenta como “dueño” (administrador) del gran predio de los galpones de La Miranda, lindante con el edificio de FM Del Este. En el multimedio que allí funciona se hicieron eco constante de las actividades delictivas que llevaron a Rossi a prisión.
Ese seguimiento periodístico se vería por fin acallado ahora por obra de una jueza que benefició al empresario apresado tras la investigación que lo acusa de quedarse con quince millones de dólares.

¿Cómo lo logró?
Rossi la emprendió contra Sabini diciendo que la antena de la radio perjudica su propiedad. Para probarlo, presentó el peritaje de un “Ingeniero Laboral” que el último 13 de abril presentó un dictamen en que recomendaba el «desarme inmediato» de la antena.
Su especialidad es ajena al cálculo estructural, la resistencia de materiales y el diseño de estructuras. Tal falta de incumbencia lo invalida, toda vez que reconoció: «Me veo en la situación de advertir a V.S. múltiples deficiencias (…) que me llevó a consultar a un colega especialista».
Con semejante admisión, dejó servido en bandeja el remate del abogado Dante Morini (patrocinante de Sabini), quien especuló: “el perito se tomó un café con quien él considera que es experto, de quien desconocemos la identidad y título habilitante. Ese supuesto tercero asesoró al perito, quien se supone es el especialista (?)”.
Cae de maduro que tal peritaje no puede ser definitoria para avanzar sobre el desmantelamiento de un medio de comunicación, lo que viola la libertad de prensa. Salvo que ése sea el objetivo buscado por el empresario apresado.
En su apelación, Morini señala los errores judiciales al considerar un dictamen que no realizó cálculos estructurales, ni accedió a planos, ni efectuó ensayos de materiales y que fundó una supuesta «leve inclinación» de la antena en la comparación visual con una pared. Tal cálculo a ojímetro había sido desechado en 2021 por el ingeniero civil Guillermo Palmieri y el arquitecto Claudio Prieto: «Si son estimativas, sin fuerza asertiva y soporte objetivo, no pasan de ser una conjetura».
La Sala II de la Cámara de Apelaciones consideró que el denunciante no había demostrado el posible daño a sus bienes.
Censura
FM Del Este genera empleo desde hace más de 35 años. Allí consideran que la reciente resolución configura “censura previa y viola la libertad de expresión, de prensa y el derecho a la información”. Su abogado escribió que “Ordenar el desarme de la antena de una radio en funcionamiento equivale a impedir la emisión: no se censura un contenido, se suprime el medio”, cuando no hay declaración de ilegitimidad de la actividad radial, y no se ponderó el derecho constitucional a informar y a ser informado. La Convención Americana sobre Derechos Humanos (Pacto de San José de Costa Rica) prohíbe la restricción del derecho de expresión. La actividad radial es de interés público y está protegida por ley especial. La Corte Suprema ha recordado que la libertad de prensa es «una de las que poseen más entidad, sin su resguardo existiría tan sólo una democracia nominal».
Si le voltean la antena, esa medida sería irreversible. La cautelar no puede otorgar lo que es materia de la sentencia. Al ordenar el desarme de la antena, “la medida no asegura el cumplimiento de una eventual sentencia favorable al actor: la ejecuta por adelantado. Aun si se admitiera la hipotética existencia de deficiencias en la antena, la respuesta proporcionada no era el desarme, sino intimar a realizar los ajustes y refuerzos que el informe del antenista Ernesto Oscar Riveros (18/2/2026) recomendaba, o disponer un nuevo peritaje por profesional idóneo.
Además, la jueza omitió la intervención de la autoridad nacional competente en materia de radiocomunicaciones: El ENACOM, autoridad de aplicación de las leyes 27.078 y 26.522. También yerra al mandar a la Secretaría Municipal de Obras Públicas a actuar, cuando las municipalidades no son autoridad de aplicación.
En más de 35 años, nunca hubo incidentes. Y la resolución apelada reconoce que el informe del antenista Ernesto Riveros (18/2/2026) concluyó que » la torre se encuentra en condiciones» y «se recomienda no tocar ni mover». Ese informe fue descalificado por la jueza que lo consideró «escueto y falto de análisis científico», pero valoró el del ingeniero laboral que no realizó cálculo alguno.
Por todo ello, la FM solicita que se deje sin efecto el desarme de la antena; que intervenga el ENACOM; que se declare la nulidad de la pericia del ingeniero “laboral” y que, en caso de deficiencia, se ordene la medida menos gravosa.