(CIB, 5) Berazategui recién se había autonomizado cuando Justo Rodríguez fue electo primer intendente, pero los militares y la derecha civil no lo dejaron asumir, como a ninguno de la Unión Popular que nucleaba al peronismo proscripto. Poco después de aquella elección de 1962, dieron un golpe de Estado contra el presidente Arturo Frondizi y en su lugar quedó el títere José María Guido.
Con todas las salidas pacíficas cerradas, Justo y otros se nuclearon en un grupo clandestino llamado Comando L113.

Aquellas historias fueron por fin contadas por Marta Rodríguez, la hija de aquel, para el libro Un hombre justo, de Raúl Ortega, publicado por la Editorial Municipal EdiBer y presentado en la Feria del Libro, acompañada por el intendente Carlos Balor.
