
Hay que dar vuelta el viento
Como la taba, el que no cambia todo no cambia nada.
Había una vez una Argentina cuyo pueblo supo conquistar una de las primeras constituciones sociales del mundo. Reforma Constitucional llevada a cabo con la más amplia participación popular, asamblea general constituyente: la de 1949.
Su clave fundamental fue abrazar como colectivo un proyecto de justicia social; avanzar en la construcción decidida de una nación con soberanía política e independencia económica, materializando en la creación de cinco mil industrias por año en su primer quinquenio, el desarrollo de las fuerzas productivas, esencial para edificar un proyecto de democracia plena, teniendo por referencia de primer orden el salario de la clase trabajadora. Así un proyecto de país, por sobre los grandes negocios y negociados de banqueros, especuladores de todo orden al servicio de las patronales del mundo y sus centros de poder imperialistas.
Un Estado como gestor colectivo de toda la sociedad. La persona humana en el centro del orden jurídico. Así, el claro predominio de la clase trabajadora y las mayorías populares; en un gobierno que tuvo ministros y destacados funcionarios, obreros; que definió a las niñas y niños como los únicos privilegiados, protegiendo a la familia, amparando a los adultos mayores; con educación pública de excelencia y salud pública, consagrando derechos ante las necesidades populares.
Una nación que no era deudora sino acreedora; que no aceptó caer en las garras del FMI. Por el contrario, a la lógica del fraude del endeudamiento externo, supo oponerle desde el proceso de industrialización y el comercio exterior en sus manos. El ahorro interno, factor de primera importancia para el desarrollo de una economía pujante al servicio de su pueblo y de la patria.
Aquel proyecto en marcha, que ponía a la Argentina en la senda de ser una de las grandes potencias del planeta, pretendió ser borrado con el recurso extremo del genocidio. Fuerzas armadas bombardeando a su propio pueblo; fusilamientos, persecuciones, proscripciones, encarcelamientos.
En sucesivos golpes de Estados y crímenes aberrantes, desaparición forzada, todo tipo de torturas; robos de bebés y de sus identidades en cientos de centros clandestinos de exterminio. No es relato del pasado. Es poner blanco sobre negro la línea histórica de lucha y resistencia de nuestro pueblo en pos de un proyecto que incluya y distribuya. Ante las elites del poder económico que concentran y excluyen.
Esta confrontación es la lucha de nuestros días. Los mismos intereses, los mismos enemigos, los mismos apellidos. Pretenden liquidar hasta los últimos vestigios de aquellas conquistas. Retrotrayéndonos a tiempos de reinados coloniales y virreinatos.
En la memoria de hombres y mujeres que lucharon antes por esta gloriosa nación dejándonos el legado de identidad de patria libre y soberana. Por nuestros hijos y los hijos que de nuestros
hijos vengan. Desde las organizaciones populares libres de nuestro pueblo de la que somos parte decimos desde los cabildos abiertos a lo cual nos convocamos: No queremos ya debatir inmersos en proyectos de hambre, de entrega, de miseria y miserables que la planifican. No aceptamos hoy que se nos empuje a reclamar las migajas que caen de la mesa de las patronales del mundo y la oligarquía vernácula.
Todas las luchas y los justos reclamos que hoy crecen y se llevan a cabo en nuestro bendito suelo, en los centros urbanos, en las capitales, en los pueblos del interior profundo, no tienen soluciones en sí mismos. El único camino es derrotar al régimen reprimarizado, extractivista y colonial, recuperando un proyecto capaz de desarrollar las fuerzas productivas, por una Argentina con producción y trabajo.
Por ello, nos convocamos a construir Cabildos Abiertos. Hoy sabemos de qué se trata. Se trata de derrotar al reinado del FMI y esta construcción virreinal que ejecuta Javier Milei.
Votamos luchar, para conquistar elecciones democráticas, estado de derecho y el país que las y los argentinos nos merecemos.
* Comisión Ejecutiva Nacional CTA Autónoma
Uníficar las luchas hacia la victoria! Hay q seguir ganando las calles hasta q el regimen d Milei caiga!! Entre todos podemos!