M. FERREYRA: COMPRUEBAN ENCUBRIMIENTO

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Mariano Ferreyra fue asesinado el 20 de octubre de 2010, en la calle, mientras participaba de una protesta por derechos laborales. El crimen conmocionó a muchas personas y tuvo un gran impacto político. En esos días, mientras avanzaba la investigación judicial, se orquestó un intento de encubrimiento del que participaron operadores de la SIDE, funcionarios de Comodoro Py, la Unión Ferroviaria y sectores del poder político, que serviría para lograr la impunidad de José Pedraza, uno de los responsables de la muerte de Mariano. Estos hechos se denunciaron prácticamente en tiempo real. Sin embargo, pasaron casi dieciséis años hasta ahora, cuando el Tribunal Oral Federal 8 consideró probado que sucedieron.

En su veredicto, condenó a cinco años de cárcel al exjuez Octavio Aráoz de Lamadrid y a tres años a Luis Ameghino Escobar, prosecretario administrativo y uno de los que manejaban el sistema informático en la Cámara de Casación. Absolvió por prescripción al contador de la Unión Ferroviaria (UF) y vicepresidente de Belgrano Cargas, Ángel Stafforini, hallado culpable como partícipe secundario de cohecho activo. La directiva de Belgrano Cargas, Susana Planas, fue absuelta. Otros de los involucrados en esta trama, el ex secretario general de la UF, José Pedraza, y el espía Juan José Riquelme, fallecieron antes del juicio. 

Durante todos estos años la causa atravesó enormes demoras y resistencias para que avance la investigación, con jueces que las permitieron y muchos otros que se excusaron por tener relaciones cercanas con quienes fueron juzgados. La existencia de operadores que hacen negocios y trafican influencias, las relaciones de parte de Comodoro Py con sectores de la inteligencia nacional, la posibilidad de manipular el sorteo de las causas judiciales, los vínculos familiares, de amistad y alianzas políticas entre quienes forman parte de ese Poder Judicial y la cadena de favores que arman son un secreto a voces. Sin embargo, pocos están dispuestos a no ser parte de esa estructura de poder, a decir lo que hay que decir, a investigar en serio y a defender a quienes buscan justicia.

Este juicio sirvió para que salieran a la luz estos pactos subterráneos y que no quede ninguna duda sobre la necesidad de desarmarlos.

Desde el CELS acompañamos desde los primeros días a la familia de Mariano y la representamos legalmente.

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