
Ante el avance extranjerizante que lleva adelante el gobierno de Javier Milei y Mauricio Macri junto al embajador de EEUU, que pone en riesgo nuestra constitución y la historia de nuestra nación, los argentinos tenemos el deber de defender la independencia y la soberanía con nuestra vida, así como lo hicieron nuestros caudillos a lo largo y ancho de nuestro suelo regando con la sangre de aquellos que abrazaron la lucha por el bien común liberándonos del invasor.
Estos cipayos vendepatrias avanzan porque parte del pueblo está adormecido y no se compromete sumado a la traición de dirigentes que tendrían que estar a la cabeza para frenar esta entrega del país y no discutiendo cargos.
Convoco al pueblo argentino y a la generación de jóvenes a que salgan del letargo y expresen su rebeldía como lo hiciera la generación de los ’60 y de los ’70, que se jugaron la vida por defender una patria justa libre y soberana.
Hagamos cumplir nuestra Constitución.
No seamos débiles.