A quince años de la partida de Néstor Kirchner
Conocí a Néstor Kirchner en la década del ’90, cuando solía venir a mi sindicato como orador de un acto o a conversar con los compañeros para apoyar la lucha del Movimiento de Trabajadores Argentinos (MTA) contra el menemismo. Por entonces, era impensable que llegaría a Presidente.
A principios del 2002 comenzó a tomar forma el proyecto Kirchner 2007, una utopía que no parecía tan loca, en virtud de la fuerte crisis política del 2001.
Vinieron un par de amigos a verme a Berazategui para sumarme al Proyecto. No dudé; no sólo por él, sino porque admiraba la lucha que desde el Senado daba Cristina Kirchner contra la decadencia de la clase política.
Empecé a participar de algunos actos hasta que surgió el desafío: Bueno, hay que hacer uno en Berazategui. Yo sólo contaba con el Instituto Juan Perón y el aporte de algunos compañeros que habían comenzado a seguirlo. Pusimos fecha: diciembre de 2002.
En el grupito que habíamos empezado a caminar la provincia, estaban Fernando Suárez y Carlos Kunkel. Ellos se encargaron de confirmar su presencia y aportar escenario y audio. Nosotros, las sillas y la gente.
El Sindicato de Remiseros me prestó un patio donde estacionaban sus autos en la avenida 14 a una cuadra de Vergara. El acto fue a cielo abierto.
No fue fácil juntar a unos doscientos asistentes. Muchos no lo conocían, otros no creían que ganara las elecciones y hasta había muchos que no sabían pronunciar su nombre.
El acto se hizo a la nochecita, con buen clima y toda la convicción política que Néstor sabía transmitir.
“Nunca vine a Berazategui -dijo y me abrazó-. Muchas veces pasaba con el tren cuando iba de La Plata a Buenos Aires. Vamos“ -propuso de golpe y encaramos hacia el escenario.
Subió sereno, confiado. Pronto se ganó todos los aplausos. Pero lo mejor vino después: Una hora y media se quedó conversando con la gente y sacándose fotos. Fue una jornada inolvidable.
Después, la campaña tomó otra dimensión cuando Duhalde acordó su apoyo y la utopía del 2007 se acercó a pasos agigantados. La Presidencia estaba al alcance de la mano. Así fue. El 27 de abril de 2003, con el 23 % de los votos, se inauguró en la Argentina una nueva era donde se ejerció la justicia social y la soberanía política, al menos por doce años.
«así se hace la HISTORIA, FELICITACIONES, como diría el SABALERO que lindo haberlo vivido para poderlo contar,
a propósito : cuanto le pidió NESTOR al FMI
, nada, le pago TODO,
» OH MEMORIA!!!!
enemiga mortal de mi descanso »
W . yakespeare