La Reserva de Hudson operaba en un limbo legal
Así lo reconoció la información que dio cuenta de su inscripción legal entre «los 26 barrios cerrados en Berazategui, uno de los municipios con mayor crecimiento de urbanizaciones privadas en el conurbano sur»; pero si los barrios son 33, eso significaría que aún hay media docena de emprendimiantos inmobiliarios para clase media acomodada que no están legalizados.
La Reserva de Hudson logró este reconocimiento después de siete años de que comenzaron las obras.
Ya se publicó en el Boletín Oficial: el desarrollo inmobiliario obtuvo el Apto Técnico Final por lo que quedó en el Registro Provincial de Urbanizaciones Cerradas, en el marco del régimen de empadronamiento y regularización que impulsa la Gobernación.
La urbanización, que cuenta con una superficie neta de más de 9 hectáreas y 115 parcelas residenciales destinadas a viviendas unifamiliares, fue desarrollada por el Fideicomiso La Reserva de Hudson en los terrenos de Circunscripción VI, Sección F, Fracción I, Parcelas 10c, 11 y 12.
Con esta decisión, el Ministerio de Gobierno provincial concluyó el proceso de validación que se inició a través del expediente electrónico EX-2024-41354124-GDEBA-DPOUYTMGGP. La iniciativa se enmarca en la política de planificación territorial que apunta a consolidar y registrar todos los conjuntos inmobiliarios consolidados bajo un único procedimiento establecido por la Resolución 360/22.
El municipio de Berazategui, autoridad responsable del ordenamiento territorial, avaló la documentación técnica y el proceso llevado adelante por la provincia, que culminó con un informe favorable de la Dirección Provincial de Ordenamiento Urbano y Territorial.
La inscripción formal de La Reserva de Hudson implica el avance del trámite de subdivisión ante ARBA: los propietarios podrán regularizar su situación catastral y fiscal.
La resolución deja constancia de que los desarrolladores y/o consorcios de propietarios serán los únicos responsables ante terceros por cualquier daño o incumplimiento relacionado con las obras y servicios dentro del predio.
Con este aval, se consolida un nuevo avance en la regularización de los barrios privados del AMBA, en un contexto donde el crecimiento urbano sigue desafiando las capacidades de planificación y control del territorio.