UN POLICIA, EN UNA RED INFANTO JUVENIL

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Foto CIB: La PFA, en la Fiscalía local

Su búsqueda derivó en 70 allanamientos en Berazategui, Quilmes, La Matanza, Moreno y Pilar

Un Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), Matías Garcilazo, y su esposa, Paula Villafañe, ambos “psicólogos sociales”, estaban en la cúspide de una estructura piramidal con roles de cajeros, administradores y encargados del “respaldo” económico.

El manejaba la red Bulls Kings. Ella tenía la suya, Banca Real y formaba parte del esquema. Exhibían lujo en las redes: autos importados, motos de alta gama, viajes internacionales, sorteos millonarios y hasta un implante mamario, que atraían apostadores.

Cayeron tras una investigación del fiscal Daniel Ichazo, de la UFI 8 de Berazategui, que inició una pesquisa para desmantelar organizaciones dedicadas al juego clandestino y al fomento de la ludopatía infantil.

Durante más de un año, agentes especializados navegaron redes digitales, grupos de mensajería y transmisiones en vivo. Así descubrieron una red tras la plataforma Sportsbet, que intentaba emular a una casa de apuestas legal, para captar jugadores, incluidos menores.

Ichazo identificó otra estructura vinculada, Nicobet, encabezada por Nicolás Silva, que replicaba el patrón: ostentación, consumos millonarios y captación masiva de jugadores.

Se aprehendió a siete personas con más de 60 imputaciones. Las tareas incluyeron allanamientos coordinados con la Policía Federal Argentina y la colaboración del Departamento de Delitos Conexos a la Trata de Personas del Ministerio Público Fiscal, bajo la órbita de Eleonora Weingast.

La fiscalía presentó órdenes de requerimiento de informes al Club Atlético Independiente, por las imágenes utilizadas, y a la Agencia de Lotería y Casinos de la Provincia.

Coberturas

La caída del empresario y empleado de la PSA acusado de ser un insólito influencer del juego clandestino adolescente

Matías Garcilazo fue el principal blanco de una redada de 70 allanamientos ordenada por el fiscal Daniel Ichazo. Su sistema de “cajeros” y la encuesta de ludopatía en escuelas que es parte de la causa

Por Federico Fahsbender

Un operativo de la Policía Federal terminó en las últimas horas conel arresto de Matías Gabriel Garcilazo, acusado de serel jefe de una asociación ilícita dedicada al juego clandestino promocionado en posteos de Instagram y en un bizarro streaming emitido porYouTube para realizar apuestas en vivo. La sospecha de la Justicia: recaudaba dinero de adolescentes.

Solo en Instagram, donde exhibe relojes Rolex y se muestra paseando en una Ferrari, Garcilazo era seguido por más de 86 mil usuarios. De 35 años, con domicilio fiscal en Loma Hermosa y registrado como comerciante minorista de alimentos en ARCA, aparece como socio en una empresa familiar dedicada al negocio de la indumentaria que fue conformada el mes pasado.

También, figura en registros previsionales como empleado de la Policía de Seguridad Aeroportuaria, con aportes pagos, al menos, hasta septiembre de este año inclusive.

Garcilazo cayó en una mansión que ocupaba en un country de Pilar junto a su pareja, Paula Villafañe (33), ex empleada de una guardería infantil de Villa Ballester y ex beneficiaria de planes sociales acusada de ser su principal cómplice.

La mansión donde arrestaron aLa mansión donde arrestaron a Garcilazo y Villafañe

Otros ocho sospechosos fueron detenidos en el marco de la causa, investigada por el fiscal Daniel Ichazo, titular de la UFI 8 de Berazategui, especializada en delitos online con menores como víctimas, y trata de personas.

Los allanamientos continuaban en curso al cierre de esta nota. La lista entregada a las fuerzas de seguridad, con la división Ciberdelitos de la PFA entre ellas, incluye una orden de presentación en un club de fútbol de Primera División.

En la causa se empleó un agente encubierto que llevó a los investigadores a conocer el rol de los detenidos: ser los supuestos “cajeros” de Villafañe y Garcilazo.

En un documento del expediente se detalló que la banda tenía una “gradación jerarquizada de integrantes, siendo los denominados “cajeros” el primer estamento” de la asociación ilícita, “quienes revendían “fichas” a cualquier persona que los contactara, incluidos menores de edad».

“Dicha operación se concretaba mediante transferencias virtuales y comunicación de mensajería instantánea utilizando aplicaciones como WhatsApp o Telegram”, continúa el documento al que accedió Infobae.

Villafañe: filtro de inteligencia artificialVillafañe: filtro de inteligencia artificial en su walk-in closet

La clave, como en el caso de Leonardo Cositorto, era mostrar éxito. En sus reels en Instagram, a Garcilazo se lo veía rodeado de motos de alta cilindrada, diciéndose “contento” porque un cliente había ganado “109 millones de pesos”.Los cajeros, en los comentarios, le expresaban su admiración.

Villafañe hacía básicamente lo mismo: posaba en ambientes de la mansión, en imágenes procesadas con filtros de inteligencia artificial, mientras anunciaba sus nuevas “líneas” de apuesta con contactos en Telegram y WhatsAppCasi 69 mil usuarios la siguen.

En otro posteo detectado por la Justicia, la organización sorteó un implante mamario.

Todo joya: Villafañe y GarcilazoTodo joya: Villafañe y Garcilazo exhiben sus Rolex dorados

La encuesta

En el expediente, el fiscal Ichazo también incluyó una encuesta que apunta a definir la ludopatía infantil en su jurisdicción y que fue realizada por la Dirección de Enlace y Apoyo al Ministerio Público Fiscal con las respuestas de 2.933 estudiantes de Berazategui, Quilmes y F. Varela

La encuesta reveló:

  • El 15% de los jóvenes que respondió admitió haber apostado de manera online en algún momento.
  • Más del 80 por ciento aseguró haberlo hecho tras ver publicidades en redes o anuncios de influencers.
  • El 6 por ciento dijo haber ido a la escuela “muchas veces sin dormir”.
  • 42% de los jóvenes que aceptaron haber apostado aseguraron que el potencial riesgo de adicción del juego online les “da igual”.
  • El 40% por ciento contó que sus padres no ejercen control sobre el contenido que consumen en su teléfono.

La causa comenzó tras una denuncia anónima que aseguraba que un chico de 13 años participaba sin control de apuestas promocionadas por redes sociales. Así, los investigadores llegaron a Garcilazo y su presunto negocio.

Matador: Garcilazo al volanteMatador: Garcilazo al volante


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