Marcelo Adrián Di Gianbattista (de 41 años), quien había contado con defensor oficial (Ignacio Tranquillini) fue hallado culpable de abuso sexual agravado por el vínculo reiterado, una figura penal que contempla penas más severas cuando el agresor tiene un parentesco con la víctima.
La denuncia había sido radicada por la madre de la menor y la investigación se sustentó en pruebas como el informe victimológico y el testimonio de la niña brindado bajo el sistema de Cámara Gesell.
Tras un juicio oral en el que se analizaron hechos ocurridos durante varios años, el Tribunal Oral en lo Criminal 1 dictó sentencia, resuelta por los jueces Fernando Celesia, María Cecilia Maffei y Pablo Eduardo Pereyra, quienes consideraron acreditados los hechos denunciados durante el debate. Según se expuso en el juicio, los abusos reiterados se produjeron cuando la víctima tenía entre 7 y 11 años, en su casa de Hudson. La acusación estuvo a cargo de la fiscal de Juicio, María de los Ángeles Attarian Mena, quien había solicitado la pena de doce años que se impuso. Se resguarda la identidad de la menor.