Foto: Evita en Berazategui (Rigolleau)

Hoy, nos guste o no, asistimos a nuestra derrota. Debemos reflexionar y replantear la lucha por la liberación nacional. En principio, tenemos que aceptar los errores que se cometieron a lo largo de todos estos años, sin duda en lo político.
Se ha derivado todo el control y la conducción en una sola persona, que es Cristina. Se ha actuado como pequeños burgueses, pensando que el incipiente modelo nacional y popular, estaba encaminado e iba a ser eterno. No se fue capaz de bajar a las bases.
Si los compañeros que desaparecieron y murieron a lo largo de estos años vieran esta forma de militancia, nos agarrarían a patadas, por pecar de ingenuos de no saber contra quiénes estábamos luchando, que son los intereses monopolicos y buitres de siempre.
Se le ha fallado a nuestra historia de lucha, saben porqué. Pues porque quedamos vivos pero incapaces de armar una organizacion política colegiada, para defender lo logrado a través de muchos años de lucha. La fantasía en política no sirve.
Sirve la realidad concreta. Esa realidad concreta demuestra que hoy el liberalismo y la derecha argentina encabezada por Javier Milei y Mauricio Macri está gobernando el país.
Es muy duro empezar de cero, pero lo tenemos que hacer con bases bien estructuradas, para que no se vuelva a repetir el fracaso en el futuro. Serán las nuevas generaciones las que lo intenten, como lo hemos hecho nosotros, a lo largo de todos estos años.

Buena decisión hacer autocrítica como militantes, pero no hay que soslayar la corrupción que hubo desde el poder, la que tal vez llevó a apoyar a la perversa gestión actual.